MARISCAL

En los primeros meses que estuve en Arica, me entretuve interpretando roles. Si en la mañana se me antojaba ser cuico, a pesar que no tengo el rostro para eso, aparentaba modales finos y gesticulaba con la prepotencia de un gerente de marketing. Me entretenía ver la reacción de la gente, la manera cómo me trataba. En ocasiones, fingí ser humilde, papel que me acomodaba más. Así me introduje en clubes deportivos, fiestas aymaras y un montón de lugares más. Una tarde, se me ocurrió ser porteño, quizás por la forma en que algunos de mis compañeros del diario se reían de Valparaíso. Amo este puerto, pero, siendo honesto, soy viñamarino. Me senté en mi mesa del “Centro-Shop”, ubicado en Bolognesi con Thompson, centro neurálgico de Arica y fuente inagotable de cahuines del fútbol amateur y del boxeo local, esperando que la María, siempre amable, me trajera el primer mariscal de mi vida. Nunca pensé que probaría ese plato, menos en un lugar tan lejos de casa. Me encantó y lo incorporé a mi dieta: tres veces a la semana. Como estaba solo, no tenía con quién probar sus efectos escondidos, cercanos al Viagra, pero bastaba con el sabor y la fuerza con me que sacaba la resaca.
Hoy comí mi primer mariscal en Valparaíso. Caminé hasta la Plaza Echaurren y me senté en un viejo negocio del mercado. Llegué por la calle Serrano, cuyos locales, al parecer, tienen los días contados. Ya cerraron sus cortinas negocios como la Librería Panamericana o el Emporio Echaurren, íconos de un Valparaíso que se extingue irremediablemente. Me encantó el mariscal. Ahora tengo más energía para terminar las notas del día.
Hoy comí mi primer mariscal en Valparaíso. Caminé hasta la Plaza Echaurren y me senté en un viejo negocio del mercado. Llegué por la calle Serrano, cuyos locales, al parecer, tienen los días contados. Ya cerraron sus cortinas negocios como la Librería Panamericana o el Emporio Echaurren, íconos de un Valparaíso que se extingue irremediablemente. Me encantó el mariscal. Ahora tengo más energía para terminar las notas del día.


5 Comments:
ME HACE FALTA UNO DE ESOS !!!
ESTOY SOLO AQUI TAMBIEN, POR AHORA, ASI QUE NO ES EL EFECTO VIAGRA LO QUE BUSCO...PERO SI PARA MEJORAR LA CAÑA, ESPECIALMENTE LOS DOMINGOS...LAS HAMBURGUESAS CON QUESO DEFINITIVAMENTE NO SIRVEN PA NIUNA WEA MAS Q PA ENGORDAR.!! JAJA, UN ABRAZO GUATON...LEO Y ME ENTRETENGO CON TU PAGINA.
SLDS Y VIVA CHILE MIERDA!
MATIAS
buena, Jiña!!! Como te he dicho antes, tienes que poner aguante y el tiempo va a pasar más rápido de lo que imaginas.....pronto esta espera será una anécdota más en tu vida....sé que es peludo y hay días en que uno quiere mandar todo al carajo, pero sé que tienes el coraje pa superar todo sin esforzarte tanto....SOS GRANDE, MANGUAX....
UN ABRAZOTE, BRUDER
Es rico el mariscal, aunque creo me gusta más el caldillo de congrio
Mariscal!!!! muy bueno,muy rico.
Hay un plato que probe una vez en el mercado central, se llamaba Chupe de mariscos, fue despues de un año nuevo, magico, realmente magico.
Les recomiendo las machas a la parmesana en greda... lo mejor del mundo, sobre todo si es en algún local de la Plaza Echaurren
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