DEUTSCHLAND ÜBER ALLES?
El comentario que dejó la Dani en el post anterior me obliga a hablar otra vez de “La Caída”. Tocó un punto que también pensé a la salida del cine. La vergüenza que sienten los alemanes por el Holocausto la percibí desde chico en el colegio. No es un tema nuevo. Es cierto que ellos mismos eligieron a Hitler, nadie se los impuso. El Führer captó el desencanto del pueblo germano por los efectos del Tratado de Versalles. Aprovechó la sensación de injusticia que invadió a la gente mediante un discurso mesiánico, paternalista, enfocado también al orgullo natural de los alemanes. Los conozco y les aseguro que los argentinos, a quienes vemos como los tipos más sobrados del planeta, no son nada al lado de los fríos alemanes.
No es casualidad que Alemania invirtiera tanto dinero en colegios en el extranjero. En Chile, hay más de diez, la mayoría con infraestructura de lujo. Bajo la apariencia de una difusión cultural, quería demostrar al resto, incluido un país tan pequeño como el nuestro, que no eran tan malos. Tampoco es casualidad que hasta antes de la caída del muro de Berlín tuviéramos que soportar los cortos de “El Mundo al Instante” en los cines. Si recuerdan bien, sólo mostraban notas de Alemania. Así nos enterábamos de los cuidados jardines de Stuttgart, de cómo el río Elbe se recoge en Hamburgo, la alegría de la Oktoberfest en München y tantas cosas más.
Hitler es un trauma para los alemanes. Lo bueno es que no lo niegan. Los delitos y abusos de Pinochet me duelen, pero no los asumo como propios. Mi familia no le tiró maíz a los militares para que quemaran La Moneda. Ningún cercano se benefició de la mano negra de la dictadura. Como plantea mi amiga Daniela, sería útil que nosotros hiciéramos una revisión más exhaustiva del asunto. Justamente hoy se cumplen 17 años de la derrota de Pinochet en el plebiscito.
No es casualidad que Alemania invirtiera tanto dinero en colegios en el extranjero. En Chile, hay más de diez, la mayoría con infraestructura de lujo. Bajo la apariencia de una difusión cultural, quería demostrar al resto, incluido un país tan pequeño como el nuestro, que no eran tan malos. Tampoco es casualidad que hasta antes de la caída del muro de Berlín tuviéramos que soportar los cortos de “El Mundo al Instante” en los cines. Si recuerdan bien, sólo mostraban notas de Alemania. Así nos enterábamos de los cuidados jardines de Stuttgart, de cómo el río Elbe se recoge en Hamburgo, la alegría de la Oktoberfest en München y tantas cosas más.
Hitler es un trauma para los alemanes. Lo bueno es que no lo niegan. Los delitos y abusos de Pinochet me duelen, pero no los asumo como propios. Mi familia no le tiró maíz a los militares para que quemaran La Moneda. Ningún cercano se benefició de la mano negra de la dictadura. Como plantea mi amiga Daniela, sería útil que nosotros hiciéramos una revisión más exhaustiva del asunto. Justamente hoy se cumplen 17 años de la derrota de Pinochet en el plebiscito.


3 Comments:
El tema es saber abordar el tema de tal manera que nos permita avanzar de verdad, con un "nunca màs " real... no como el que hoy utilizan nuestro polìticos criollos con un "nunca màs... pero ellos empezaron primero"...Para quienes perdieron sus padres, hermanas, hijos, esposos es dificil perdonar... sobre todo si nadie expresa ese perdon de corazón...y sólo es utilizado de manera electoral....es dificil cicatrizar heridas si en su consciencia les queda el hecho de que sus muertos no dscansan en paz.. la idea no es quedarse en el pasado, sino avanzar pero recordando a quienes sufrieron de la intolerancia...
No he visto la película, tenía ganas de verla hasta que un desubicado de esos que nunca faltan me contó el final.
Al final el protagonista se mata, me cago la película el weon.
Con respecto a la dictadura, hay una gran diferencia entre el tata y Hitler, 28 millones de dólares.
Yo opté por ya no pensar más...
El nunca más no sirve, no importa.
Si existieros esos hijos de puta pueden volver a nacer cien más aunque vos querás decir NUNCA MÁS. La verguenza la llevamos todos, las cicatrices...para toda la vida, pero qué sacas recordando y recordando cosas dolorosas?
La frialdad de algunos fue terrible y nunca podrán pedir el perdón necesario así que...
...Yo opté por no pensar más.
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