TANGO DE ASTRONAUTA

Ya no piso caracoles. No escucho el plumavit chillando contra el vidrio. Nunca más separaré dos pedazos de algodón. Se acabaron las cosas desagradables. Por ahora. Me siento en otra atmósfera, en otro mundo, como si me hubieran encerrado en un simulador de la NASA y viera golpearse estrellas y cometas en mi cabina. La galaxia tiene algunas luces conocidas. Pensé que habían sido extinguidas por egoísmo del universo. Por universo se puede entender sociedad, mercado, trabajo, rutina, instituciones y dinosaurios. Hoy las he vuelto a ver y me sonríen, me alientan, me motivan. Moraleja : no hay que dejar de creer. Al tango siempre se le puede incluir una nueva estrofa, aunque parezca imposible. La melodía de fondo seguirá melancólica, con cuentas bancarias y preocupaciones al por mayor, pero los versos son libres y nosotros mismos los construimos, no Santos Discépolo. Claro que el mundo continuará siendo una porquería. No lo dudo. Por eso no hay que perder las fuerzas y enfrentarlo, sin resentimiento ni odio. Todo lo contrario. Confiando, queriendo, amando, jugando con niños y, sobre todo, soñando. Sueños de todo tipo: ganarse la lotería, estudiar en Europa, conquistar el amor de esa persona tan esquiva. A veces los sueños se concretan. En serio.


2 Comments:
¿Se puede? Oh, por Dios cómo quisiera creerte.
Antumapi
Parece que la vida te sonrie nene o por lo menos hay luces de aquello. Y está requetecomprobado que los sueños se cumplen, siempre y cuando los deseemos con todo nuestro corazón.
Ah, no se te olvide que el tango se baila de a dos.
Salu2
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