domingo, agosto 21, 2005

HOY YA NO SOY YO



He dormido muy poco. Ayer casi muero en el momento más inoportuno. ¿Hay muertes oportunas? Me parece que sí. Conviene apagarse cuando uno ha hablado tonteras o no ha pagado la cuenta. Ayer no me salvó el aire fresco ni la interrupción de curvas. Estuve a segundos de dar uno de esos espectáculos que después provocan vergüenza retroactiva. En medio de la borrachera, sentado en silencio en el asiento trasero, lamentaba tanto estar así, me retaba por no haberme medido.
Antes me hubiese dado lo mismo. Ya no. Como el detective de "Fantasmas" de Paul Auster, estoy consciente, incluso en instantes tan embarazosos, que estoy cambiando. Me estás cambiando. Y me gusta. Estoy aprendiendo a querer de una forma nueva, distinta a cualquier experiencia anterior. Independiente de cómo continúe la historia, hasta ahora algo imposible de pronosticar, difícilmente olvidaré todo lo que he sentido. Nunca. Lo sé.
Desesperado por la "pálida", pensé en seguir los consejos y botar todo en un rincón oscuro. Era mi idea al bajarme del auto. Mientras me preparaba para la "operación", escuché lo que decías y me curé de todo. Se esfumaron las molestias. Sentirte tan cerca, tan cariñosa, supera cualquier remedio. No se necesitan recetas. Es algo tan especial, que me da lo mismo que después no te acuerdes de las cosas que dices. Lo importante es que las dices. Basta. Yo grabo y resucito con ellas.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Que lindos momentos estás pasando. Ojalá duren para siempre.

Muak

4:12 p. m.  
Blogger Tzade said...

Es tan hermoso que a una se le quitan las ganas de pensar en divertidas venganzas.

2:16 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home