martes, julio 05, 2005

DEAD MAN WALKING

No es tan tarde. Me siento como Sean Penn en su celda, aunque no tengo ninguna monja que me consuele. Fumo tanto como él. Por lo menos no tengo esposas en las muñecas. Sé que duelen. Una vez me esposaron a un tubo de gas por varias horas, castigado por pegarle al perro de los guardias que cuidaban el edificio donde vivía en mi niñez. Al perro, que se llamaba Capitán, le gustaba morder los tobillos cuando pasábamos en bicicleta cerca de su casucha. Me rompió una zapatilla y no aguanté la rabia: le pegué la patada más grande que he dado en mi vida. Maldito animal. Mi mamá se negó a comprar un nuevo par y me tuve que conformar con unas viejas que estaban tóxicas. Me daba lo mismo andar en el barrio con ellas, pero sentía un poco de vergüenza al usarlas en el colegio, porque, como casi todos eran cuicos, te tasaban inmediatamente. Dime cómo vistes y te diré quién eres. Mi vieja sabía que, exponiéndome de esa manera, mataba dos pájaros de un tiro. Cuidaría mis cosas y me curaría a la fuerza de complejos estúpidos. La señora sabía perfectamente lo que hacía.
Basta de flashback. Ella no está. Tampoco Susan Sarandon. La sentencia todavía no ha sido comunicada, pero siento que mi cuello pesa como si llevara una bufanda de madera. Me veo en una plaza. El público, compuesto por viejos conocidos, babea de impaciencia. Uno que otro se incomoda con el reflejo del sol en la guillotina. Conversan animadamente, como si estuvieran en el estadio, salvo que la cerveza está permitida. Hace calor, pero yo tengo el pecho congelado, a punto de partirse en dos, tal como mi pescuezo.

-Era esperable, si este huevón siempre fue muy loco – interviene el profesor de Educación Física.
-Igual hubo un rato que aperró, como que parecía que iba a salir adelante –dice la mamá de un compañero de curso, con un tonito de piedad.
-Cagó por huevón no más, sin atenuantes- dirime una abogada de ojos azules.

No saben que los escucho, quizás debido a que mis ojos están desorbitados, perdidos en la muchedumbre. Tampoco son tantos. Nunca congregué multitudes, menos ahora.

-Te apuesto que pidió un pito como último deseo
-No, el caliente de mierda debe haber pedido una última pajita en el baño
-No, les apuesto que no. Es tan taimado, que seguro escupió al juez cuando le ofreció el deseo
-Puede ser. Sólo a un tarado se le ocurre elegir la guillotina en vez de la inyección letal

Busco caras de amigos. No hay. Parece que prefirieron el pay per view. Siempre fui un personaje desechable, un vicio tan prescindible como el playstation.

Pasan las horas. Nadie llama de la universidad. The final countdown.

4 Comments:

Blogger mili said...

No me parece muy justo eso de : "Busco caras de amigos. No hay. Parece que prefirieron el pay per view. Siempre fui un personaje desechable, un vicio tan prescindible como el playstation." Esas caras siempre van a estar...y no sólo las caras...que eso nunca se te olvide. Arriba ese ánimo!!!

12:32 a. m.  
Blogger BarFly said...

Mili:
Sé que cuento con muchos amigos, pero tampoco hay que sobrevalorarlos. No es culpa de ellos. Todos estamos llenos de cosas y la mayoría cuida su rancho y, con suerte, el de sus vecinos.
Reconozco que lo que escribí es una exageración, pero el tema de fondo es válido. No hay que esperar mucho del resto, salvo casos excepcionales.

9:23 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hey no seas injusto había cerveza gratis, así que por lo menos debe haber un par de conocidos... me disculpo por no estar, pero a estas alturas el chorreo de sangre me da un poco de asco... razón por la cual no estudie medicima como mis padres querían... ahora en serio ¿aun no llaman de la universidad?... bueno se màs positivo a lo mejor a la famosa española le fascino de tal manera tu "libro" que ahora lo stá releyendo... besos fuerza

Daniela

11:04 a. m.  
Blogger BarFly said...

mmmm.....no sé, ah.....presiento que la española me hará mierrrrda otra vez.....filo, algo se hará.....pelearé....eso creo....

11:29 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home