PROA AL CAÑAVERAL
"Vas aquí, vas allá, pero nunca te encontrarás al escaparte"
(Seminare, Charly García)
(Seminare, Charly García)
El Gato Alquinta se escucha desde la avenida Errázuriz. Nunca pensé que volvería al “Proa”. La entrada no es la misma de antes. La escalera por donde rodé hace algunos años atrás está clausurada, seguramente porque los dueños se aburrieron de ver a los borrachos caer como palitroques. Yo ni siquiera caí: volé. Ese porrazo me dolió varios días. Aterricé en el primer peldaño, sin atinar a nada, con miedo a moverme. Menos mal que estaba el Jano y me sacó de ahí. Párate, huevón. No toparme con la escalera sirve de aliento para ingresar al bar. Puede pasar cualquier cosa adentro, pero, por lo menos, ya no existe ese riesgo. Luca con derecho a una Escudo. Nos encontramos con unas amigas. Salud. El segundo piso está más despejado que antes, ya no hay mesas pegadas a la ventana. A pesar que no están, me veo sentado en ellas. En una me veo conversando con Pepe sobre las chances de la “U” de Miguel Angel Russo en la Libertadores del 96’. Dibujamos estrategias para vencer a River Plate en el Monumental. En otra, me veo junto al Nico, observando cómo una masa salta furiosamente al compás del rockabilly de los primeros discos de Los Prisioneros.
Nunca pensé que volvería al Proa y aquí estoy. Ella me dice que pensó que tenía superada esta etapa. Nos reímos, mientras las amigas se mueven al ritmo de nada que menos que Pachuco y la Cubanacán. Mami, el negro está rabioso.
-Necesito tomar más para bailar.
-Totalmente de acuerdo.
Alcanzamos la dosis para bailar, tarea en la que no nos demoramos mucho gracias a las cervezas que tomamos en el centro. Para estar más cómoda, deja sus cosas en el suelo, muy cerca de nosotros. Grave error. Después de un rato, nos percatamos que la chaqueta y el chaleco han desaparecido. Corremos a la salida para agarrar a los ladrones. Voy adelante y cuando ya identifico a un par de sospechosos, siento que ella está reclamando unos pasos más atrás, cerca de la fatídica escalera.
-Ladrona, abre tu cartera, sé que tienes mis cosas ahí.
Ella es dueña de la situación, no tengo que intervenir. Me demuestra que los garabatos no son indispensables, que uno se puede imponer sin ser grosero. Efectivamente, las cosas están en la cartera de la mina, que tiene facha de universitaria común y corriente. Conversamos con los guardias, un par de ineptos que hace dos semanas deben haber trabajado como nocheros en el cementerio. No saben tratar con los vivos. Nos quedamos hasta como a las 4 de la mañana, tal vez un poco más. Para ahorrarnos el taco de buses, caminamos varias cuadras hacia Bellavista, donde los choferes dejan de ratonear y aprietan el acelerador. Parece que no nos despedimos de las amigas, pero no importa, pues el frío obliga a actuar rápido, además que siempre existe la posibilidad que me empiece a doler el pecho.
Llegamos al bar clandestino de la avenida San Martín. Como siempre, la casa luce tranquila por afuera, como si fuera propiedad de un matrimonio de ancianos que no ha querido cambiar el barrio a pesar de la invasión de restoranes, bares y karaokes. Golpeamos. Somos caras conocidas, nada de contraseñas o explicaciones. No se ve nada, salvo las nubes de humo, y a lo lejos, muy a lo lejos, se escucha una canción de Bowie. Busco sus ojos en la oscuridad.
Nunca pensé que volvería al Proa y aquí estoy. Ella me dice que pensó que tenía superada esta etapa. Nos reímos, mientras las amigas se mueven al ritmo de nada que menos que Pachuco y la Cubanacán. Mami, el negro está rabioso.
-Necesito tomar más para bailar.
-Totalmente de acuerdo.
Alcanzamos la dosis para bailar, tarea en la que no nos demoramos mucho gracias a las cervezas que tomamos en el centro. Para estar más cómoda, deja sus cosas en el suelo, muy cerca de nosotros. Grave error. Después de un rato, nos percatamos que la chaqueta y el chaleco han desaparecido. Corremos a la salida para agarrar a los ladrones. Voy adelante y cuando ya identifico a un par de sospechosos, siento que ella está reclamando unos pasos más atrás, cerca de la fatídica escalera.
-Ladrona, abre tu cartera, sé que tienes mis cosas ahí.
Ella es dueña de la situación, no tengo que intervenir. Me demuestra que los garabatos no son indispensables, que uno se puede imponer sin ser grosero. Efectivamente, las cosas están en la cartera de la mina, que tiene facha de universitaria común y corriente. Conversamos con los guardias, un par de ineptos que hace dos semanas deben haber trabajado como nocheros en el cementerio. No saben tratar con los vivos. Nos quedamos hasta como a las 4 de la mañana, tal vez un poco más. Para ahorrarnos el taco de buses, caminamos varias cuadras hacia Bellavista, donde los choferes dejan de ratonear y aprietan el acelerador. Parece que no nos despedimos de las amigas, pero no importa, pues el frío obliga a actuar rápido, además que siempre existe la posibilidad que me empiece a doler el pecho.
Llegamos al bar clandestino de la avenida San Martín. Como siempre, la casa luce tranquila por afuera, como si fuera propiedad de un matrimonio de ancianos que no ha querido cambiar el barrio a pesar de la invasión de restoranes, bares y karaokes. Golpeamos. Somos caras conocidas, nada de contraseñas o explicaciones. No se ve nada, salvo las nubes de humo, y a lo lejos, muy a lo lejos, se escucha una canción de Bowie. Busco sus ojos en la oscuridad.


5 Comments:
Bar Clandestino??? eso si que es nuevo para mi....dónde queda?? bueno si es que se puede contar.
Oye, me emocioné mucho con tu post anterior....
Buen blog, leí casi todos tus escritos y los encontré notables, sobre todo ese titulado fantasma de canterville, y ese llamado SIN POLVOS NI AUTOMÓVIL, simplemente una genialidad, lo mas increíble es la referencia hecha a la canción “Estar solo” de los Prisioneros, me sorprendio.
NOTA: Yo también quiero ser abogado y tengo los mismos sueños que tu tuviste, tener un auto, plata para tomar en un bar y un departamento para realizar todas mis fantasías, quien sabe si llegare a cumplirlos
MILI: NO ES TAN DIFICIL ENCONTRARLO, LO COMPLICADO ES SALIR.....
SALU2
CHAMBOLI: MUCHO AGUANTE....LOS SUEÑOS SE CUMPLEN....A VECES.....
ABRAZO
Hola: Pasé a saludar y de paso desearte un MUY FELIZ DÍA!!!
14 de junio...Día internacional de los Bloggers
VALE POR LOS SALUDOS....AUNQUE NO ME SIENTO PARTE DE LA "COMUNIDAD"......
ESTOY MÁS CONTENTO....ES VERDAD...
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