viernes, junio 23, 2006

CUMPLEAÑOS


Seguramente despertarías más tarde que de costumbre. Te reirías con los móviles del matinal del TVN y quizás, si tuvieras algún papel en tu velador, anotarías la receta del día. Irías a trabajar con entusiasmo, sabiendo que todos, desde el portero, te saludarían. Almorzaríamos juntos. Pedirías una vaina para empezar. Te acordarías del tiempo en que no podías ingerir ningún tipo de líquido para no sufrir en las ahora lejanas diálisis.
En la tarde aparecerían tus primas y amigas. ¡Cómo te reirías! Yo me quedaría callado, como siempre que las veía conversar. No sé qué te regalaría. Se me ocurre que flores y un libro. Ahora sé que, a mi edad, tenías más o menos los mismos gustos literarios que yo, aunque más tarde defendieras tanto a García Márquez. Cuando se fueran las viejas, te invitaría a mi pieza a escuchar a Los Jaivas, como esa vez que me regalaste el CD de Grandes Éxitos y bailamos como si fuéramos unos hippies enamorados. Eras tan loca.
Mucha gente se está acordando hoy de ti. Varios deben estar llorando como yo cuando concluyo estas líneas. Por mucha pena que se sienta, el recuerdo siempre termina con una sonrisa por la satisfacción de haber compartido con un ser humano extraordinario. Sé que para todos es así.
Feliz cumpleaños, Sofula.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Saludos y cariños. Existe otra Sofía. Quizás podrías visitarle en
http://eldiaquellegueacasa.blogspot.com
Saludos
Carlos Valencia

8:14 p. m.  
Blogger Animala said...

no sabes cómo te entiendo!
yo aún no puedo sacar de mi cabeza sus últimos momentos y quedarme con el como era ella antes, lejos de un hospital... creo que será un proceso.
No sé cuantos años demora en desaparecer el dolor, yo llevo dos años y, por tu blog, veo que serán más... creo que tu puedes entender lo que más se extraña... ese cariño desinteresado, ese beso de buenas noches, ese reto de cariño, esa preocupación que sólo una mamá puede tener.
Pero al final, después de echarla de menos, pienso en qué sería lo que ella hubiese querido, y seco lágrimas y vuelvo a sonreir, porque ella, ante todo, querría que su hija fuera feliz.
¡Ánimo en tu pega nueva! trata de buscar lo bueno de las cosas, quedarte con lo bueno y dejar lo malo de lado!

1:17 a. m.  
Blogger BarFly said...

Carlitos:

Ya he visitado el sitio de tu Sofía. Ian me había pasado el dato. Realmente te felicito. ¡Qué gran regalo le estás haciendo! Yo, hace un tiempo, encontré un diario del mismo estilo que escribió mi mamá, aunque no tan minucioso y sin fotos. Me imagino lo que sentirá tu hija cuando sea grande y le muestres el blog. un abrazo y suerte en todo!

Adita:

La pena no se va nunca. Uno la disimula, pero siempre reaparece, a veces en los lugares o momentos más impensados. Me imagino que eso ya lo sabes de sobra.
Y es cierto, uno extraña detalles insólitos: papas fritas a deshora, bailes, cosquillas en la cama, retos memorables y tantas cosas. Uno ahora entiende y dimensiona todo, hasta las cosas que en su momento parecían desagradables.
Cuídate mucho!

11:15 a. m.  

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