PERRO DE DIARIO
Soy Mr. Blonde. Al compás de "Stuck in the middle with you", reventando mis oídos para no escuchar a nadie, firme el discman en el bolsillo de la chaqueta, me paseo por la sección con ganas de cortar orejas y armar un collar como trofeo de guerra. Bencina puedo sacar de cualquier parte. Y aquí no hay ningún policía encubierto que los salve del desastre.
Mientras recojo las páginas desde la impresora, la música me incita a sonreír satánicamente. No necesito un espejo para saberlo: me basta con ver la cara de espanto que ponen unas minas que siempre encuentro conversando sobre el auto del pretendiente de turno, su puesto en una megaempresa y otras aún más pesadas cavilaciones. ¿Imaginan que podría cortarles no sólo las orejas sino también las lenguas por haberse atascado en mi camino? Algo tienen que haber intuido porque arrancan a la sala del lado. Mejor. No las soporto, tal como a la mayoría de este antro.
Muevo los huesos hacia mi escritorio. Aquí sí que reino. La sinfonía tarantinesca acaba repentinamente. La furia se apaga. Lo único que me separa de un criminal es una carga de pilas.


3 Comments:
Un día de furia? o todavía no llegamos al extremo?
NO PASÓ NADA...EL DÍA SE HIZO ETERNO...HORRIBLE....MENOS MAL DESPUÉS ME JUNTÉ CON ALGUNOS COMPAÑEROS DE COLEGIO EN UN BOLICHE....UN PAR DE PISCOLAS Y AL SOBRE..
La furia se apaga. "Lo único que me separa de un criminal es una carga de pilas" increible locooo..........
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